Anaya quiso negociar Coahuila pero EPN lo mandó literalmente a ’la chi#g@da’

Dale me gusta si apoyas al Dr Mireles, tu apoyo es muy valioso.


Foto de Internet/ Dale me gusta si apoyas a Carmen Aristegui

 
El columnista del El Universal, Salvador Soto, en su participación de esta semana, da a conocer los hechos ocurridos las pasadas elecciones. Recuerda como para la noche del 4 de junio, ya se confirmaba el triunfo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México, así como el en Nayarit y Veracruz ya había ganadores virtuales definidos. 

Sin embargo, en Coahuila, el PREP estaba lento. De acuerdo con testigos presenciales, cerca de la 1 de la mañana llegó Enrique Ochoa Reza a la reunión con el priista Enrique Peña Nieto en los Pinos. Fue cuando el dirigente del PRI señaló “Ricardo Anaya propone que le entregue Coahuila a cambio de que el PAN ya no haga ruido en el Estado de México, acepte el resultado y dejar solos a Andrés Manuel López Obrador y a Morena en sus denuncias”.



Anuncios 


 En ese momento, de acuerdo con el columnista, Peña Nieto le preguntó a su asistente Alfonso Navarrete Prida, acerca de los números, quien respondió que los resultados eran claro y Miguel Riquelme había ganado con 2.5 por ciento. Por lo anterior Peña respondió. 

“Que se vaya a la chi#g@da, no tenemos por qué negociar nada”. Luego de lo anterior, no se sabe que hizo Ochoa Reza, aunque lo más probable es que avisara al dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) la respuesta que le habían dado en Los Pinos. Es por ello, que según Soto la dirigencia de Anaya comenzó a pelear por la gubernatura, con ayuda de las evidencias que recolectaron de las irregularidades cometidas por el candidato priista.

 Anuncios
El CEN del PAN, se volcó con abogados y expertos a documentar las violaciones del PRI en Coahuila, mientras que Anaya cuestionaba la elección del Estado En los días siguientes y hasta el 12 de junio, anunciaron que impugnarían las elecciones mexiquenses con “juicios de inconformidad” e incluso llegaron a hablar de “pedir la anulación”, algo que finalmente no se solicitó formalmente. 

 De esta forma, lo que no logró Anaya por negociación, lo podrá logar por vía legal, pues de acuerdo con el reciente dictamen de la Unidad de Fiscalización del INE, validado ya por el Consejo General, confirmó el rebase de topes de gasto del priísta Miguel Riquelme por 7.9%, abre la puerta para la anulación de la elección, aunque falta saber si el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, a donde impugnará el PRI los criterios del INE, declara la nulidad del proceso en las siguientes semanas

Con información de www.eluniversal.com.mx/

 Anuncios


f
Comparte en Google Plus

About

0 comentarios:

Publicar un comentario