Latinoamérica no apoya a México porque Peña Nieto no se faja.

Foto de Internet/ Dale me gusta si apoyas a Carmen Aristegui
   
 El empeño del gobierno mexicano en privilegiar un “diálogo constructivo” con la Casa Blanca y soslayar las agresiones del presidente Donald Trump ha desalentado la solidaridad de América Latina hacia México y dificulta concertar una postura regional más firme ante las políticas antiinmigrantes del mandatario estadunidense. 

 Al menos esa es la percepción de varios diplomáticos sudamericanos. Pero en los hechos, ni la orden ejecutiva de Trump de construir un muro en la frontera con México ni sus planes de deportar masivamente a inmigrantes indocumentados merecieron, por ejemplo, ni una mención en la declaración política que emitió la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en la República Dominicana el 25 de enero, poco después de que el presidente de Estados Unidos firmara el decreto para levantar la muralla. 

 Fuentes diplomáticas sudamericanas consultadas por este semanario dijeron que “hasta ahora, México no ha sido partidario de tener una postura más consistente y robusta” frente a Estados Unidos, lo que “detiene iniciativas” de diferentes gobiernos de la región. 

 “En la cumbre de la Celac pudimos haber ido más allá, ser más categóricos, pero fuimos hasta donde México consideró. Los presidentes (Rafael) Correa (de Ecuador) y Evo Morales (de Bolivia) pidieron una declaración más fuerte en defensa de los inmigrantes, pero no hubo avances. 

México pidió cautela”, señaló una fuente consultada, que pidió el anonimato. Incluso, añadió, durante ese cónclave –en el cual México estuvo representado por la subsecretaria de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe, Socorro Flores Liera– Correa dijo que “en un momento como éste, Latinoamérica debía ser más contundente en la defensa de valores humanitarios y de sus inmigrantes”. 

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 Consultada por este semanario, la subsecretaria Flores Liera aseguró que el gobierno mexicano “no realiza ningún tipo de gestión encaminada a detener pronunciamientos de países o foros de la región sobre la posición de la nueva administración de los Estados Unidos frente al muro u otras políticas migratorias”.

 Tampoco “ha aconsejado a ningún gobierno sobre la forma de pronunciarse en el tema”, agregó en una comunicación por escrito. Flores Liera señaló que México aprecia las muestras de solidaridad recibidas de los distintos países latinoamericanos, las cuales evidencian “que esta región defiende sus valores y principios comunes”. 

 Cautela excesiva Para el expresidente colombiano Ernesto Samper, quien hasta el pasado 31 de enero fue secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), “la posición excesivamente cautelosa de México, de esperar un poquito más, de alguna manera ha enfriado la decisión de algunos países de tener una postura latinoamericana más firme” frente a Trump. 

 En entrevista con Proceso, Samper considera que la “tibieza” del gobierno mexicano ante la hostilidad del presidente de Estados Unidos “tiene inhibidas las posiciones latinoamericanas que buscan más contundencia”.

 El exsecretario general de la Unasur, foro que congrega a 12 naciones sudamericanas, dice que, “sin juzgar si es la actitud correcta o no del gobierno mexicano frente a la defensa de los intereses del país, a nosotros lo que nos ha demostrado la relación con Estados Unidos a lo largo de muchos años es que, si uno no muestra los dientes, lo muerden”.

 • ¿Le parece débil la posición que ha asumido México? 

 • Me parece excesivamente cautelosa. Si uno adopta una posición débil en la mesa de negociaciones, los Estados Unidos se lo comen vivo, porque en eso son expertos. 

 • ¿Si México hubiera pugnado por una posición más firme de Latinoamérica, la región lo habría apoyado? 

 • Sí, eso es verdad. México tiene que dejarse ayudar. Nadie dice que hay que quemar banderas de Estados Unidos, pero tiene que dejarse ayudar. Y Latinoamérica debe mostrar una solidaridad muy activa, muy persuasiva, muy vertical para rodear a México en la defensa de sus intereses. Si esto no ocurre, podemos terminar en el peor de los mundos.

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• Además de los titubeos del gobierno mexicano, los gobiernos latinoamericanos, con algunas excepciones, no han mostrado demasiada voluntad para solidarizarse con México…

 • Para mí ha sido lamentable la posición, en general, de los países de América Latina. Algo muy diferente ocurre en la sociedad civil latinoamericana, que ha sido muy solidaria con México.

 • ¿Hay temor de los gobiernos de molestar a Trump? 

 • Lamentablemente eso puede ser así. Los latinoamericanos habíamos sido excesivamente complacientes en acompañar a Estados Unidos en todos los temas que tenían que ver con su agenda internacional. Y ahora estamos como en la época del apaciguamiento de (Neville) Chamberlain (primer ministro del Reino Unido entre 1937 y 1940), quien en los años previos a la Segunda Guerra Mundial esperaba que Hitler corrigiera su conducta mientras el nazismo se iba comiendo a Europa.

 • En una analogía, ¿Chamberlain sería Latinoamérica y Trump, Hitler?

 • Lo que quiero decir es que éste es el momento en que debería estar más fuerte la voluntad integradora de la región. 

Pero es cuando, por distintas dificultades, como la crisis económica y las diferencias ideológicas, los países están más separados.

 La posición no ha sido suficientemente enfática, ha sido dubitativa, inclusive con unos apoyos como vergonzantes, cuando la gravedad de las agresiones que ha hecho Trump a México lo convierten en un riesgo hemisférico.

 • ¿En un riesgo incluso militar?

 • Yo diría que la primera amenaza que plantea el nuevo gobierno de Estados Unidos es militar. La segunda es social. 

La región debe hacer un esfuerzo para evitar que los 120 millones de latinoamericanos que sacamos de la pobreza durante la última década regresen a ella por cuenta de una agudización de la crisis económica por el efecto Trump.

Con informacion de Proceso

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 Es sumamente importante difundir este material,cuando en campaña Peña Nieto prometía que la Reforma Energética traería grandes beneficios para el país.
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